jueves, 15 de agosto de 2013

Responsabilidad Social Empresarias y la Lógica Binaria- Autor: Fernando Solari

La Responsabilidad Social Empresaria (RSE) aparenta tener las características binarias de todo lo que nos asiste desde la tecnología donde las cosas son "encendido o apagado", "todo o nada" sin tonos intermedios. Si vivimos en la era digital posiblemente la esencia binaria se haya incorporado en nuestro ADN; los unos y ceros que nos permiten disponer de las herramientas más sofisticadas para llevar a cabo todo lo que nos proponemos -y contar con la potencia suficiente para alcanzar lo que todavía no somos capaces de terminar de comprender- de alguna forma se ha colado en nuestra esencia tanto como para llevarnos a considerar que lo que hacemos, lo que deseamos, lo que evitamos, lo que somos y lo que aspiramos ser -debe ser- en esencia 1 o 0. El 1 es todo y el 0 es nada. Somos una cosa o la otra; no hay muchas chances de ser algo de una cosa y un poco de otra. Están quienes triunfan en el estudio y sobresalen como académicos pero se quedan con teorías inaplicables en la práctica. Hay quienes sobresalen en los hechos sin contar con una instrucción que pudiera anticipar su desempeño. También existen los "nini" (aquellos que ni estudian ni trabajan) para poner en evidencia que, si se trata de desinterés, también es posible hacerlo sin posiciones intermedias. Con las empresas, y en especial en su vínculo con la comunidad, se repite en buena medida el análisis, y la consideración, con tendencia binaria. Las empresas intentan, por todos los medios a su alcance, demostrar lo buenas que son y hay quienes, siguiendo sus intereses particulares, intentan demostrar el daño que causan. Sin embargo, las empresas en particular, no pueden ser malas por naturaleza; una empresa mala es simplemente una asociación ilícita y si no están todos sus integrantes en prisión es solo cuestión de tiempo para que eso ocurra. Las empresas solo pueden ser buenas y -al igual que lo que esperamos escuchar del servicio meteorológico- mejorando. Lo cierto es que, en la categoría empresas, lo que vale es su calidad de "responsables" y en particular de "sostenibles" y es en este terreno donde está la diversidad de tonos que las alejan de la lógica binaria y las oportunidades de crecimiento que la RSE potencia hasta lograr su máxima expresión. La sostenibilidad empresaria depende, en buena medida, de su capacidad para hacerse cargo de lo que hace; de lo que hace bien y de lo que hace mal. Un ejemplo válido para considerar respecto de la necesidad de que las empresas se hagan cargo de los "daños colaterales" que generan es la demanda que presentó el entonces gobernador del estado de California –en los EEUU- Arnold Schwarzenegger en contra de las automotrices General Motors, Ford, Toyota, DaimlerChrysler, Honda y Nissan. California es el estado con mayor densidad de automóviles en los EEUU y, al saber que los gases que emiten los vehículos son responsables –entre otros- del indeseado "efecto invernadero" es razonable que el estado reclame a las automotrices parte del dinero que le cuesta combatir la contaminación ambiental. Es impensable imaginar que los fabricantes de automóviles sean los malos de la película. También sería injusto; pero no por eso se puede pasar por alto que la contaminación ambiental es un problema "alimentado" –en parte- por los productos que desarrollan las automotrices y, aunque la demanda haya sido desestimada por un juez federal, pone en evidencia una debilidad de la industria que debe ser inteligentemente transformada en oportunidad. Esto no hace que las automotrices pasen de buenas a malas en concepto binario; ofrece la posibilidad de mostrar –en acción- que tan cerca, que tan parte de la comunidad son las automotrices. Que tan bien utilizan su experiencia, sus inversiones en investigación y desarrollo para presentar innovaciones que resuelvan el problema y la comunicación para que esa solución llegue a la mayor cantidad de personas posibles para ser puesta en marcha -con eficiencia- en tantos sitios como sea posible. Si nos limitamos a llevar a las empresas desde el sitial del bueno incomparable al malo detestable no hay chances de reparación ni de progreso. La evolución es parte de la naturaleza de las empresas porque es inherente a las personas que las conforman. Es el corazón de la RSE el que pone en marcha los brazos necesarios para que el vínculo de las empresas con la comunidad lo lleve hasta recuperar la pertenencia y el orgullo de ser parte.

lunes, 1 de julio de 2013

Diez motivos para invertir en RSE.

La pregunta que frecuentemente nos hacen es ¿Por qué deberíamos invertir en RSE? Pregunta que tiene cierta lógica si el que la formula es un exitoso empresario dueño de una compañía próspera que hasta el momento no ha necesitado de la RSE para incrementar sus ganancias.
Pero precisamente el punto está en que la RSE es algo más que ganancias. La RSE resignifica el paradigma empresarial vigente poniendo cómo meta final una ganancia sustentable en el tiempo, un ganar- ganar tanto de la empresa como del entorno. Pero eso no significa que no haya ganancia, todo lo contrario.
Los beneficios empresariales derivados de las actividades de RSE han sido analizados por diferentes investigaciones, Schaltegger y Schartegger y Burrit (2005), Heal (2005) o Epstein y Roy (2001) por mencionar algunas.
He aquí los diez beneficios fundamentales que aporta una gestión responsable a la empresa:
1.    Mejora de la gestión de riesgos
2.    Reducción de costos
3.    Diferenciación en el mercado
4.    Influencia positiva de la participación de los trabajadores en la gestión de la empresa
5.    Mejor reputación y valor de marca
6.    Eficacia en la gestión
7.    Mejores relaciones con los reguladores y los stakeholders
8.    Productividad mejorada del personal empleado
9.    Reducción de los costes de capital
1. Evita la mala publicidad y los boicots de los clientes

Indudablemente la RSE es un camino virtuoso para aumentar las ganancias en nuestra empresa. Pero la gran diferencia que tiene esta nueva forma de gestionar es que además de los beneficios monetarios, la gestión en RSE ofrece beneficios de otro tipo que influirán en la competividad de la empresa y en su éxito económico.
Confirmando con ello que lo invertido en RSE vuelve a la empresa convertido en ganancias monetarias, sociables y sustentables.


Lic. Eliana R. Christoph

lunes, 24 de junio de 2013

EL ROL DE LAS UNIVERSIDADES EN LA R.S.E. LA EXPERIENCIA ALMA MATER UB.

La universidad tiene un rol fundamental en la generación de espacios que les otorguen a los jóvenes la posibilidad de participar activamente en un ámbito de estudio, debate y reflexión. Se debe formar a los futuros graduados en valores, sensibles a los problemas del otro, y comprometidos con el desarrollo de su sociedad y la inclusión social de aquellos sectores más vulnerables, pero, a su vez, creativos y entusiastas con la articulación de su profesión en el desarrollo sustentable de la comunidad.
Las universidades se enfrentan a expectativas de calidad que les exigen, cada vez más, que incluyan componentes complejos y altamente sensibles, tales como el cuidado al medio ambiente, la transparencia en los procesos políticos y la participación ciudadana democrática en la toma de decisión. En este marco, se genera la necesidad de formar a los estudiantes desde la integralidad de la persona, con otro espíritu y otras habilidades, con otras metas más allá de la mera competencia técnica y el éxito laboral.
En este sentido el proyecto de Responsabilidad Social Universitaria Alma Mater Universidad de Belgrano buscó generar un espacio en donde los estudiantes pudieran ejercer ese rol de ciudadano activo con la combinación de su formación académica.
Experiencia que involucró la formación de un grupo de voluntarios, la articulación de actividades académicas orientadas hacia cubrir necesidades de la sociedad y un constante trabajo con las organizaciones sociales ligadas a la Institución universitaria.
De lo más destacado que se hizo durante esos años se puede mencionar la página web que los estudiantes de diseño gráfico hicieron para un comedor comunitario, los bailes para recaudar fondos para fines benéficos organizados por el grupo de voluntarios, la construcción de una sala de usos múltiples en un barrio carenciado, el video institucional realizado por estudiantes de la carrera de Producción y Dirección de TV, Cine y Radio  para una ONG.
La experiencia Alma Mater involucró mucho más que tiempo y conocimiento, buscó sensibilizar al estudiante universitario con su entorno social, permitió que el estudiante se involucre, se sienta parte, pero también se sienta responsable del cambio.
Fue una experiencia riquísima en contenidos, experiencias, vivencias para todos los que participamos. Se puede asegurar que después de ella, ya nada fue visto con la misma lente.

Lic. Eliana R. Christoph



martes, 18 de junio de 2013

Acciones responsables para la familia de los empleados.

La  Responsabilidad Social Empresaria (RSE) incorpora un estudio profundo de las necesidades y expectativas de los interesados que deberán convertirse en parte de la visión, misión, estrategia y política de la organización, generando espacios de participación en los cuales todos puedan encontrar un lugar donde desarrollar sus capacidades individuales y grupales.
La gestión en RSE recorre a la empresa en su conjunto pero no sólo desde la empresa hacia la sociedad, sino que también modifica la gestión “hacia dentro” de la propia empresa.
De este modo, cuando hablamos del capital social nos estamos refiriendo en gran medida a su capital humano, es decir al personal de la empresa.
La gestión actual se enfrenta al desafío de retener al personal con talento. Desafío que le asegurará ventajas competitivas duraderas en un futuro.  Pero el mayor conflicto a resolver es lograr que el empleado pueda compatibilizar  las horas laborales y productivas  con su  vida familia.
Es importante tener en cuenta que el empleado es, ante todo, un miembro de un grupo familiar. Razón por la cual, la empresa debe dirigir acciones hacia ella, con el objeto de lograr que el  grupo familiar proporcione motivaciones favorables que se reflejen en el mismo trabajo. Buscando que dicho grupo se convierta en su principal aliado.
En la actualidad es frecuente encontrar que los empleados, ante la necesidad  de producir los ingresos necesarios para el sostenimiento de sus compromisos y obligaciones familiares o por la necesidad de conservar su puesto laboral, dediquen tiempo adicional al trabajo, restándole al dedicado a su familia.
A su vez, se advierte que en las mayorías de las empresas se fomentan  espacios de recreación y ocio exclusivos para los integrantes de la misma. Esto trae aparejado que los empleados deban asistir a esos eventos sin su familia, obligándolos a restarles tiempo a ellas. Situación que incide directamente en el bienestar familiar de ese empleado.
De este modo, aunque la empresa no busque intencionalmente convertirse en un tropiezo para las relaciones familiares, puede llegar a serlo. Situación que dará como consecuencia una competencia donde el oponente será  el núcleo familiar de sus empleados.
Compatibilizar la vida familiar con la laboral de sus empleados  es uno de los retos que las empresas emprenden cuando comienzan a gestionar en RSE.
No se busca  que los empleados descuiden lo laboral por lo familiar, ni tampoco  viceversa. Todo lo contrario: se busca  lograr un equilibrio, no solo en tiempo, también en pertenencia entre vida laboral y vida familiar.
Así, la empresa que participa al grupo familiar en diferentes actividades, permitirá involucrarlos y transformarlos en aliados de su gestión.
Son muchas las acciones que se pueden  llevar adelante desde la gestión empresarial. Por  mencionar algunas:  
  •  Generar espacios de participación en donde se planteen temáticas referidas al mejoramiento humano. Como ser: Autoestima, relaciones de pareja, manejo de conflictos para con los hijos, entre otros.
  •  Crear eventos culturales, deportivos y actividades recreativas. Los llamados “family days” o “días familiares” en español.
  • ü  Crear un programa de bienestar orientado a la atención de los hijos/as de los empleados, de sus padres y esposas/os.
  • ü  Considerar temporadas escolares y otras de importancia en el núcleo familiar, para establecer convenios o acciones de apoyo.
  • ü  Incluirlos en las campañas de salud.
  • ü  Crear un sistema que destaque eventos especiales (nacimientos, fallecimientos de familiares, logros de los hijos/as, enfermos del grupo familiar, cumpleaños, aniversarios y otros) de los núcleos familiares para ser tenidos en cuenta con pequeños detalles. Como ser envío de una carta, flores o regalo empresarial.
  • ü   Hacerles extensivas las campañas de ahorro del presupuesto familiar, ahorro de energía, y protección del medio ambiente.
  • ü  Fomentar actividades culturales y deportivas para hijos y miembros del grupo familiar de los empleados.
  • ü  Involucrarlos en las festividades.
  • ü  Patrocinar actividades de apoyo al grupo de la tercera edad, a jóvenes deportistas entre los empleados y otras similares: guarderías, centros de trabajo social, talleres de manualidades y similares.

En resumen, la repercusión de la acción responsable para con familiares de empleados se convierte en el principal aliado de la empresa. La familia es el principal sostén anímico del empleado. Por lo cual, una familia involucrada en la gestión empresarial,  apoyará la gestión y le concederá la importancia desde el propio núcleo familiar.  El mismo grupo familiar promoverá que el empleado sostenga fidelidad como tal, pues su agradecimiento por la atención y por los gestos recibidos hará que se sienta comprometido y manifieste lealtad.
Igualmente la capacitación recibida, le permitirá minimizar los conflictos de relación, evitando así que el empleado acuda a su labor desmotivado y emocionalmente afectado.
El solo hecho de enseñar al grupo familiar métodos del buen manejo del presupuesto familiar apoya la armonía y beneficia los estados de ánimo.
El mismo empleado fortalece su sentido de gratitud y es más leal y fiel a la empresa, estará más dispuesto a dar lo mejor de sí, a llevárse bien con sus superiores, a acatar las normas y a ponerle mayor empeño por lo que hace.
Beneficios que la empresa verá reflejados en sus ganancias, logros, objetivos  y metas fijados


Tec. M. Laura Martínez
Consultora Marketing

Stoa Consultora RSE

miércoles, 5 de junio de 2013

El cuidado del Medio Ambiente eje de la Responsabilidad Social Empresaria

El 5 de junio se conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente, establecido por las Naciones Unidas en 1972 con motivo de la apertura de la Conferencia de Estocolmo sobre Medio Ambiente Humano.
El sentido de la conmemoración tiene como finalidad estimular a la reflexión sobre uno de los problemas más graves que nos afectan: el sistemático deterioro ambiental.
Es un hecho irrefutable que el cambio climático es una realidad palpable y que ha sido provocado por las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.
A pesar de los avances tecnológicos, las políticas ambientales y los programas de aprovechamiento de energías renovables para revertir el cambio climático surge la imperiosa necesidad de cambio en el estilo de vida de todos nosotros. Forzándonos  a cambiar comportamientos, conductas y la relación en general que se tenía con el Planeta.
El sistema económico basado en los conceptos de mayor producción, intensificación del consumo, explotación ilimitada de recursos naturales y maximización del beneficio como único criterio de la buena marcha económica se ha tornado insostenible. Un planeta con recursos limitados no puede suministrar indefinidamente los insumos que esta explotación exigiría.
Por estas razones se ha ido consolidando la idea de que hay que ir hacia un desarrollo más real, que permita la mejora de las condiciones de vida de los habitantes de este planeta, pero que sea compatible con una explotación racional que evite el deterioro del medioambiente.
Conocido cómo desarrollo sostenible se basa en tres principios esenciales: el progreso y desarrollo social, la preservación ambiental y el crecimiento económico.
La nueva gestión empresarial en Responsabilidad Social Empresaria tiene un nuevo desafío: armonizar los resultados financieros junto con las consideraciones ambientales y con los aspectos sociales. La gestión empresarial del futuro no puede estar ajena a ello.
Pequeñas acciones diarias pueden redundar en grandes beneficios a futuro. Utilización de lámparas de bajo consumo, reducción de impresiones y fotocopias, reutilización de papeles, control periódico de grifería pueden ser algunas de las primeras medidas a tomar en una empresa socialmente responsable.
El cuidado del medio ambiente es una tarea diaria que se realiza  entre todos. ¡Es el momento de empezar!



Lic. Eliana R. Christoph

Directora Ejecutiva Stoa

martes, 4 de junio de 2013

La Responsabilidad Social en las Organizaciones.

La gestión estratégica en Responsabilidad Social incorpora un estudio profundo de las necesidades y expectativas de los interesados que deberán convertirse en parte de la visión, misión, estrategia y política de la organización, generando espacios de participación en los cuales todos puedan encontrar un lugar donde desarrollar sus capacidades individuales y grupales. Frente a ello, el reto involucra a gobiernos, sociedad civil y empresas, donde no habrá un actor principal sino una red de actores interactuando permanentemente. De este modo refiriéndome al Estado, las organizaciones gubernamentales deberán organizar espacios públicos deliberativos para enfrentarse a los nuevos desafíos planteados. Dando la posibilidad que puedan interaccionar los diferentes agentes implicados y los gobiernos, en un clima de confianza en la interdependencia, donde la búsqueda sea integrar diferentes intereses de manera equilibrada. Es indudable que la esfera pública no puede estar ausente de las nuevas corrientes que en término de gestión se está hablando en la última década. Planificación estratégica, calidad, misión, visión, evaluación de desempeño y sustentabilidad dejaron de ser sólo términos para convertirse en eje rectores de una nueva forma de gestionar. De este modo, la planificación estratégica da paso a un nuevo concepto de gestión que trasciende lo meramente privado para formar parte de todas las organizaciones, públicas o privadas, con o sin fines de lucro, grandes o pequeñas. La Responsabilidad Social irrumpe como un concepto integrador y transversal. En consecuencia, las acciones que se emprendan dentro de este marco dejan de tener características de ser un “proyecto para el otro” para transformarse en un “proyecto con el otro”. La Gerencia Social coloca como eje del programa a las personas que conforman el grupo de interés, estudia profundamente sus necesidades y expectativas buscando que sean las metas del programa. La participación activa es la llave de una Gerencia Social exitosa. Participación no limitada a un aspecto discursivo. Sino, por el contrario, es la intervención de los involucrados en el planeamiento de las acciones como en su implementación, análisis y rectificación de los procesos. Ante los desafíos planteados y la complejidad de las problemáticas se vuelve necesario abrir espacios de conocimiento, análisis y debates en los organismos elegidos. Ámbitos de formación, de diálogo. Para de este modo, comenzar la apertura hacia una gerencia social enmarcada en la gestión de la Responsabilidad Social. El concepto de Responsabilidad Social abarca el respeto por la ética, las personas, la comunidad y el ambiente, atravesando cada una de las decisiones que adoptan los integrantes de una organización. Una organización es socialmente responsable cuando está comprometida con la sociedad en la que actúa, respeta sus valores y tiene en cuenta sus expectativas. Desde la perspectiva actual, ninguna duda cabe acerca de la necesidad de promover acciones socialmente responsable por parte de las organizaciones públicas y privadas Sin embargo, aún cuando tampoco caben dudas acerca de la necesidad de incorporar esa perspectiva son pocas las experiencias en Argentina sobre prácticas de responsabilidad social en los organismos gubernamentales. En este contexto, las acciones formativas de sensibilización tendientes a incorporar la perspectiva propuesta traerán aparejado una mejora interna de los organismos involucrados como así también una alianza estratégica con aquellas empresas y organizaciones que gestionan a través de la responsabilidad social. En este nuevo constructo de ciudadanía con protección social, el rol del Estado y el papel que debe jugar se vuelven un tema fundamental. La redefinición del rol del Estado y la relación entre Estado y sociedad, pasan a formar un todo en donde los recursos y las responsabilidades se comparten. Pero no puede haber reforma alguna que no tenga como protagonista central al Estado, un estado universal que contemple en sus esferas un rol protagónico del ciudadano como ciudadano de derecho activo, con mecanismos de representación y participación social.                                                                                                

Lic. Eliana R. Christoph