La Responsabilidad Social Empresaria (RSE)
incorpora un estudio profundo de las necesidades y expectativas de los
interesados que deberán convertirse en parte de la visión, misión, estrategia y
política de la organización, generando espacios de participación en los cuales
todos puedan encontrar un lugar donde desarrollar sus capacidades individuales
y grupales.
La
gestión en RSE recorre a la empresa en su conjunto pero no sólo desde la
empresa hacia la sociedad, sino que también modifica la gestión “hacia dentro”
de la propia empresa.
De
este modo, cuando hablamos del capital social nos estamos refiriendo en gran
medida a su capital humano, es decir al personal de la empresa.
La
gestión actual se enfrenta al desafío de retener al personal con talento.
Desafío que le asegurará ventajas competitivas duraderas en un futuro. Pero el mayor conflicto a resolver es lograr
que el empleado pueda compatibilizar las
horas laborales y productivas con su vida familia.
Es
importante tener en cuenta que el empleado es, ante todo, un miembro de un grupo
familiar. Razón por la cual, la empresa debe dirigir acciones hacia ella, con
el objeto de lograr que el grupo
familiar proporcione motivaciones favorables que se reflejen en el mismo
trabajo. Buscando que dicho grupo se convierta en su principal aliado.
En la
actualidad es frecuente encontrar que los empleados, ante la necesidad de producir los ingresos necesarios para el
sostenimiento de sus compromisos y obligaciones
familiares o por la necesidad de conservar su puesto laboral, dediquen tiempo
adicional al trabajo, restándole al dedicado a su familia.
A su
vez, se advierte que en las mayorías de las empresas se fomentan espacios de recreación
y ocio exclusivos para los integrantes de la misma. Esto trae aparejado que los
empleados deban asistir a esos eventos sin su familia, obligándolos a restarles
tiempo a ellas. Situación que incide directamente en el bienestar familiar de
ese empleado.
De
este modo, aunque la empresa no busque intencionalmente convertirse en un
tropiezo para las relaciones familiares, puede llegar a serlo. Situación que
dará como consecuencia una competencia donde el oponente será el núcleo familiar de sus empleados.
Compatibilizar
la vida familiar con la laboral de sus empleados es uno de los retos que las empresas
emprenden cuando comienzan a gestionar en RSE.
No se busca que los empleados descuiden
lo laboral por lo familiar, ni tampoco viceversa. Todo lo contrario: se busca lograr un equilibrio, no solo en tiempo,
también en pertenencia entre vida laboral y vida familiar.
Así,
la empresa que participa al grupo familiar en diferentes actividades, permitirá
involucrarlos y transformarlos en aliados de su gestión.
Son
muchas las acciones que se pueden llevar
adelante desde la gestión empresarial. Por mencionar algunas:
- Generar
espacios de participación en donde se planteen temáticas referidas al
mejoramiento humano. Como ser: Autoestima, relaciones de pareja, manejo de
conflictos para con los hijos, entre otros.
- Crear eventos
culturales, deportivos y actividades recreativas. Los llamados “family days” o
“días familiares” en español.
- ü Crear un programa de
bienestar orientado a la atención de los hijos/as de los empleados, de sus
padres y esposas/os.
- ü Considerar
temporadas escolares y otras de importancia en el núcleo familiar, para
establecer convenios o acciones de apoyo.
- ü Incluirlos
en las campañas de salud.
- ü Crear un
sistema que destaque eventos especiales (nacimientos, fallecimientos de
familiares, logros de los hijos/as, enfermos del grupo familiar, cumpleaños,
aniversarios y otros) de los núcleos familiares para ser tenidos en cuenta con
pequeños detalles. Como ser envío de una carta,
flores o regalo empresarial.
- ü Hacerles extensivas las campañas de ahorro del
presupuesto familiar, ahorro de energía, y protección del medio ambiente.
- ü Fomentar
actividades culturales y deportivas para hijos y miembros del grupo familiar de
los empleados.
- ü Involucrarlos
en las festividades.
- ü Patrocinar
actividades de apoyo al grupo de la tercera edad, a jóvenes deportistas entre
los empleados y otras similares: guarderías, centros de trabajo social,
talleres de manualidades y similares.

En resumen,
la repercusión de la acción responsable para con familiares de empleados se
convierte en el principal aliado de la empresa. La familia es el principal
sostén anímico del empleado. Por lo cual, una familia involucrada en la gestión
empresarial, apoyará la gestión y le
concederá la importancia desde el propio núcleo familiar. El mismo grupo familiar promoverá que el
empleado sostenga fidelidad como tal, pues su agradecimiento por la atención y
por los gestos recibidos hará que se sienta comprometido y manifieste lealtad.
Igualmente la capacitación recibida, le permitirá minimizar los conflictos de
relación, evitando así que el empleado acuda a su labor desmotivado y emocionalmente
afectado.
El
solo hecho de enseñar al grupo familiar métodos del buen manejo del presupuesto
familiar apoya la armonía y beneficia los estados de ánimo.
El mismo empleado fortalece su sentido de gratitud y es más leal y fiel a la
empresa, estará más dispuesto a dar lo mejor de sí, a llevárse bien con sus
superiores, a acatar las normas y a ponerle mayor empeño
por lo que hace.
Beneficios
que la empresa verá reflejados en sus ganancias, logros, objetivos y metas fijados
Tec. M. Laura Martínez
Consultora Marketing
Stoa Consultora RSE